Libros impresos o libros electrónicos

Debemos aceptarlo los dispositivos electrónicos no son solo atractivos, también pueden ser adictivos, y los lectores electrónicos no son una excepción. Su debut llevó casi al ataque de pánico colectivo a las librerías hace unos años y todavía, aunque menos, continúa.

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Sobre estas tendencias, el doctor, Jim Taylor, reconocido internacionalmente por su trabajo en la psicología del rendimiento en los negocios, el deporte, y la crianza; en su libro “Raising Generation Tech”, dice: “No vamos a poder detener este tren”, y al parecer es así en los libros también, debido a todo que ofrecen, por ejemplo:

  • Su animación y audio pueden ayudar a un joven a identificar las palabras impresas, lo que aumenta el vocabulario de manera exponencial.
  • Son más interactivos, con los complementos se puede apuntar a palabras desconocidas y disponen de enlaces para conectar con diccionarios del mundo.
  • Las palabras se iluminan.
  • Son útiles espacialmente para niños con dificultades.
  • Son ligeros y portátiles, especiales para viajar.
  • Los libros se pueden adquirir fácilmente y desde cualquier lugar.
  • Ahorran espacio en las estanterías.
  • No se deben devolver libros a la biblioteca.
  • No se requiere la presencia de los padres.

Todo esto está bien, pero….

Para empezar, los expertos siguen recomendando libros impresos para la lectura de los más chicos, y a los niños les encanta que les lean. Porque debemos aceptar que no hay ningún gadget que pueda sustituir a un padre con un libro de papel en la mano, leyendo, respondiendo y haciendo preguntas sobre el texto, explicando palabras desconocidas, compartiendo recuerdos que desencadena el libro.

Por otra parte, investigadores de la Universidad de West Chester han descubierto que, la riqueza del entorno multimedia que tienen los libros electrónicos, y que fueron anunciados como una ventaja sobre los libros impresos, pueden abrumar la memoria de los niños, de modo que pierdan el hilo de la narración o no puedan procesar el significado de la historia más profundamente”. Su conclusión fue: “los libros electrónicos tienen un nivel más bajo de comprensión lectora, ya que los niños pasan páginas enteras en busca de sonidos, pasajes interactivos y otras distracciones”.

En pocas palabras, no de riendas demasiado rápidas a la tecnología. Después de todo, los libros impresos tienen otras ventajas sobre los lectores electrónicos, como nos cuenta Ferris Jabr: “En la mayoría de los casos, los libros de papel tienen una topografía más evidente que el texto en pantalla. Un libro de papel representa un lector con dos dominios claramente definidos, página izquierda y página derecha con un total de ocho esquinas para orientarse. Un lector puede centrarse en una sola página de un libro de papel sin perder de vista la totalidad del texto”.

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Nunca ha pensado en eso ¿verdad? Lo que es más, los libros impresos no necesitan ser recargados, no vienen con luz de fondo que interfiere en el sueño, son coleccionables, compartibles, fácilmente de leer y oler una y otra vez, y…

  • Nada mejor que un paseo por la librería o biblioteca, explorar los libros hasta encontrar el perfecto.
  • Los lectores se benefician sosteniendo el libro con las dos manos, dando vuelta las páginas, es toda una experiencia sensorial.
  • Un libro físico ralentiza las cosas, le permite lecturas más profundas, sin ruidos, sin distracciones, sin la tentación multitarea.
  • Sabes bien cuanto has leído y cuantas páginas quedan.
  • Es fácil volver a páginas anteriores.
  • Se pueden hacer anotaciones en los márgenes y buscarlos en otras oportunidades.
  • Mejoran las habilidades como lector, en el descubrimiento del significado de las palabras primero usando el contexto, y haciendo un análisis estructural para ello.

Y es aquí todavía una ventaja más que tiene el papel no produce el síndrome de visión digital o fatiga causada por la pantalla de la computadora, que según la Asociación Americana de Optometría, se refiere a “un grupo de problemas relacionados con la visión como resultado de pasar tiempo prolongado frente a un ordenador, tableta, lector de libros electrónicos y teléfono celular”. El resultado es fatiga visual, problemas de visión y/o dolor de cabeza que empeoran con el tiempo.

De acuerdo a una encuesta se encontró que el porcentaje de niños que han leído un libro electrónico ha aumentado en todos los grupos etarios desde 2010, aun así la mayoría de los libros que se leen son en papel.

Casi dos tercios de los niños, están de acuerdo en que es mejor leer un libro impreso.

Esto se complementa con un estudio de la Universidad Americana Naomi Baron donde más del 90% de los estudiantes todavía prefieren leer libro físico.

En otras palabras, los libros en papel todavía están bien vigentes. Como dijo un estudiante: “cuando termino un libro me gusta verlo en el estante”.

Así mientras que la tecnología sigue tratando de replicar la experiencia de la lectura de libros en los electrónicos, el señor Jabr se pregunta: “¿por qué, se está trabajando tanto para hacer la experiencia lectora en las nuevas tecnologías como tablets y libros electrónicos tan parecidos a la experiencia de leer un libro en una tecnología tan antigua como el papel?”

Es una buena pregunta ¿verdad?

Entonces, es preferible comprar a nuestros hijos libros físicos y llevarlos que elijan el que quieren o también se pueden comprar online, en la infinidad de tiendas que proporcionan ese modo de comprar desde la comodidad de su hogar.

Como padres debemos decidir que es lo mejor para nuestros hijos, pero a su vez dejarles elegir, que es lo que quieren leer y donde quieren hacerlo.

 

One thought on “Libros impresos o libros electrónicos

  1. Hay un fallo y es que este artículo está centrado en los libros cuyo contenido es multimedia, dejando de lado los e-ink, que serían los adecuados, centrando al lector en el libro, sin ayudas auxiliares, solo la historia que el libro tenga.

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